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lunes, 19 de mayo de 2014

¡No me interesa!

No me interesa!" No. No me interesa que me hablen de que cualquiera de mis familiares padece cáncer. No me interesa. No quiero que me interese. Pero, aunque a mí no me interese oír el fatal diagnóstico, no va a dejar de suceder.

No me interesaba que mi hermana me llamase diciendo que le habían diagnostico cáncer. No quería que me tuviera que interesar.

No me interesaba que la neuomóloga nos dijera que la mancha en el pulmón que le habían visto a mi padre era cáncer. No, porqué tenía que interesarme? Por qué a mí? Por qué a mi familia?

Pero llega. Y, aunque no me interese a mí escucharlo, aunque mis oídos se nieguen, se cierren, el diagnóstico está ahí, inasequible al desaliento. Como una espada de Damocles.

Y entonces comienza la lucha. La carrera contra reloj.

Pero, si el diagnóstico es trágico en un padre, en una hermana, cómo calificarlo cuándo es el de un hijo/a?

Quienes hemos tenido la desgracia de sufrir la enfermedad de un/a hijo/a sabemos, conocemos muy de cerca lo que significa. Las noches, los días, las horas, los minutos, los segundos… todo el tiempo es tan lento y tan rápido a la vez que da miedo…

Las fuerzas flaquean. Las lágrimas se secan en la garganta. La sonrisa se congela en los labios. La esperanza llena nuestros sacos. Y cada diagnóstico nuevo es una nuevo varapalo. O una nueva esperanza.

Un pequeño cuerpo que lucha con sus fuerzas por salir adelante, por continuar escribiendo en ese libro blanco que apenas tiene unos pocos años, al que te gustaría reemplazar.

Decirle ¡No me interesa tu problema! No es duro. Es inhumano. Y, si viene de nuestros representantes políticos, por mucho que nos lo quieran vender con lazo rojo y envuelto en papel celofán, sigue siendo inhumano.

Nunca le he deseado mal a nadie, pero ojalá cuando las fuerzas les flaqueen, cuando ni todo el oro del mundo, ni el poder, ni la clase social sean la patente para salir adelante ante una situación similar, los concejales del Partido Popular que se levantaron de sus asientos en el Pleno del Ayuntamiento de Toledo cuando los padres de niños ingresados en la planta de Oncología del Hospital 'Virgen de la Salud' intervenían para hablar de la situación que viven por los recortes en Sanidad, concejales que fueron elegidos por la misma sociedad a la que dieron la espalda con su actuación, ojalá repito, nunca nadie les diga ¡No me interesa!.



lunes, 4 de noviembre de 2013

Entusiasmo contagioso

Cuando recibí la invitación, apenas lo dudé: tenía que estar allí. Cristina Romero y Justo Álvarez o mejor dicho, los doctores Romero y Álvarez, impartían la I Jornada sobre Prevención del Cáncer de Mama. Ya los conocía a los dos, pero nunca antes había asistido a unas conferencias suyas.

Invité a una amiga para no asistir sola, me parecía que toda mujer debía tener la oportunidad de escucharles, de sentir cómo y a pesar de que la palabra cáncer es el demonio en persona, ellos normalizan la situación y son la positividad en persona.

Y dicho y hecho. 

Llegar al hotel y sentir el abrazo de Cristina. Sí, Cristina. Porque cuando quise presentarla como la doctora Romero ella se apresuró, como siempre, a decir:

-Soy Cristina.

Es todo un placer.

Todo energía contrasta siempre con la calma de su compañero Justo Álvarez. Un terremoto incansable, escuchar su curriculum es constatar todo lo que me viene a la mente cada vez que la veo. No sólo es una excelente profesional, no preparada, sino muy bien preparada, a la que le gusta su trabajo, es más, disfruta con su trabajo. Y escucharla cómo nos invita a conocernos, a explorar nuestro cuerpo, a saber qué hay de más o de menos para detectar cualquier anomalía es todo un lujo.

Lejos de dramas y patetismos, en sus palabras siempre hay mensajes positivos. Sabemos que el cáncer se cura y que en un porcentaje muy alto, el cáncer de mama cogido a tiempo tiene buen diagnóstico.

Así lo cuentan y así lo explican. La que mejor conoce su cuerpo es, sin duda, la mejor. Y la experiencia les dice que estas clases prácticas son fundamentales para prevenir esta enfermedad o, al menos, para cogerla a tiempo. 

Por eso, saber que ambos forman una parte esencial de la Unidad de Mama del Complejo Hospitalario de Toledo es un seguro, una garantía. Estar en sus manos, ya ni digamos.

lunes, 8 de abril de 2013

Mirando de frente a la vida

Con valentía. Es más, con mucha valentía. Así lo dejaron patente. Nunca antes habían desfilado por una alfombra roja y los nervios previos eran palpables en todas ellas. Los nervios y la emoción. Lágrimas contenidas y muchas sonrisas. 

Seis mujeres con sus seis historias personales a cuestas, protagonistas de un desfile de moda muy particular. La cita servía para recaudar fondos para la investigación del cáncer. Auspiciadas por la Asociación Española de lucha Contra el Cáncer y alentadas por sus familias que a lo largo de todo este tiempo las han servido de apoyo.

La noche en Polán (Toledo) invitaba a la emoción. Los más de 200 comensales que se habían dado cita para compartir mesa y mantel sabían perfectamente porqué estaban allí. La mayoría de ellas son mujeres conocidas en la localidad y todos han tenido la oportunidad de ayudarlas a superar o sobrellevar la enfermedad.

Las seis, luchadoras, se han enfrentado al fatal diagnóstico. En algunos casos, ya es agua pasada. Sólo queda en el recuerdo una línea roja cicatrizante. En otros, no ha hecho nada más que empezar. 

Por eso, animadas por Noelia Juez, cuya historia personal fue la que dio inicio a esta "fiesta" contra el cáncer, recogieron el guante que les lanzó para desfilar y poner el punto emotivo al acto.

Cuentan que el apoyo de sus familias ha sido vital para superar la enfermedad o, al menos, sobrellevarla. Otras aseguran que han sido ellas las que han tenido que animar a sus familias, todavía más decaídas si cabe.

Me llevo como ejemplo la sonrisa de Rosi, todo alegría hasta para disimular las secuelas de su proceso de quimioterapia apenas perceptible, sobre todo en un rostro lleno de vida. La imagen positiva de Yolanda, siempre dispuesta a exprimir hasta el último jugo de la vida. Y el silencio emotivo y significativo de Ángela, todo un ejemplo de valor.

Y es que las seis, con sus seis historias, demuestran día a día que, lo más importante es seguir mirando de frente a la vida.








martes, 5 de febrero de 2013

Un año después...

Prácticamente ha pasado un año desde que me autoimpuse un silencio forzado. Quería contarlo todo, pero no tenía fuerzas para decir nada. Un año después, todos mis temores, mis pesares se han hecho realidad y hoy, justo hoy, pasado el Día Mundial contra el Cáncer, ya no estás.

Entonces veíamos tu deterioro, a pasos agigantados, pero queríamos ser valientes por ti y por nosotras mismas. Pero era difícil. No obstante, nos diste una lección de fuerza y valentía, de querer vivir, de lo que supone saber que ha llegado la hora y no querer mirar el reloj.

A pesar de todo, cuando llegó el momento, seis meses después, nos pediste irte en paz. Y así lo hicimos. 

Ayer todo el mundo habló del cáncer. El 4 de febrero, Día Mundial. Todos hablan y hablan y hablan. Tiene cura, en un porcentaje muy elevado. Sí. Somos conscientes de ello, lo hemos visto, lo hemos vivido en nuestra propia familia. Ahí está Silvia, como ejemplo vivo y palpable para enseñarnos que sí, que se puede.

Ahí está Mariano, nuestro segundo héroe.

Pero no estás tú. Ni tantos otros. El domingo despedimos a Mari, también, y eso nos pone en el otro lado de la trinchera, en el de aquellos que aunque luchan no le ganan la batalla. Sabemos que sois pocos, pero sois los nuestros. Un padre, una madre, una hermana, una prima, un vecino, un amigo... alguien cercano que se va.

En el post Día Mundial del Cáncer me gustaría ser optimista, por tantos. Pero me resulta difícil. Muy difícil sabiendo que tú no has podido, que tú no estás papá.

lunes, 13 de febrero de 2012

Un paso más

Paso a paso el cuerpo comienza a rebelarse. Imposible abstraerse a todo lo que en su interior está ocurriendo, la cabeza ha iniciado su particular batalla contra todo y contra todos.
Es su manera de luchar, de frenar el avance de ese bichito que se ha instalado dentro y que lo único que hace es pudrir nuestra existencia.
Mi padre se deteriora a pasos agigantados. Cada día es un retroceso en su carrera contra el cáncer. Pero él es valiente y asume cada ingreso como el que tiene que ir a la compra sin más remedio, todos los días.
Somos los que estamos alrededor los que sentimos esos nuevos agijonazos como algo propio, como si el empeño que hemos puesto para luchar se fuese reduciendo según sea el bache.
Un nuevo ingreso, una nueva recaída... pero él lo va a sumiendo sin protestar. Difícil en un hombre de carácter, inquieto... difícil porque es mi padre.

lunes, 30 de enero de 2012

Mi padre tiene cáncer

Cuentan hoy en un reportaje que es necesario desmitificar el cáncer y aprender a hablar de él. Pero resulta muy complicado cunado te toca tan de cerca.
Y eso que en mi familia ya lo hemos vivido con mi propia hermana. Pero Silvia siempre ha sido tan fuerte que ha sido ella la que nos ha ayudado a todos a comprender que con un buen diagnóstico y un carácter a prueba de bomba es posible curarse.
Pero ahora... el diagnóstico nos ha llegado como un jarro de agua fría, como si no fuera posible que lo que nos estaban contando fuera verdad. Mi padre tiene cáncer, agresivo, extendido... con mal diagnóstico.
Y ahora ¿qué?
No sabemos muy bien cómo van a ser los próximos meses, pero sí sabemos que vamos a estar a su lado todo el tiempo, juntas como siempre, las niñas de sus ojos, con su inseparable compañera al frente, dando todo lo que esté en nuestra mano para lograr que sus últimos meses sean los mejores, los más plenos.
Mi padre tiene cáncer, incurable... pero no va a estar solo para afrontar esta nueva batalla en su vida.

jueves, 20 de octubre de 2011

En su memoria. Por ellas, por nosotras...


Dicen que la cara es el espejo del alma y, sin duda alguna, como todos los refranes es cierto de principio a fin. Y es que, cuando te dan el fatal diagnóstico no sabes ni por dónde, ni de dónde te ha llegado el bofetón.

Hace pocos días, una parlamentaria de Nafarroa Bai decía que si el diagnóstico es ya de por sí difícil de digerir, lo peor es la espera entre ponerle nombres y apellidos al diagnóstico, darle las pautas para el tratamiento y dejar que la naturaleza siga su curso.

El día 19 de marzo se conmemoraba el ‘Día Mundial del Cáncer de Mama’, una enfermedad que en España diagnostican al año a 15.000 nuevas mujeres. Conocer que hay mujeres que como esta parlamentaria, como la cantante Luz Casal…y como tantas y tantas otras han pasado o están pasando por esta situación, con una actitud positiva ante la vida y la enfermedad es todo un acicate para las demás.

El Complejo Hospitalario de Toledo dispone de una ‘Unidad de Mama’ en la que a diario trabajan excelentes profesionales que consiguen que día a día el diagnóstico malo se transforme en una gran esperanza.

A diario son numerosas las mujeres que nos dan un gran ejemplo de vida, por su forma de afrontar el cáncer y por su actitud ante la enfermedad. Y todo eso consigue que la curación cada día sea más alta.

Porque, ni que decir tiene que “humanizar” el cáncer, sobre todo, consigue que mujeres
anónimas de todo el mundo entiendan que la enfermedad afecta a todos por igual: pobres y ricos.

“El cáncer tiene cura”. Con total convicción y con los datos que avalan su afirmación, se mostraba hace pocos años el director médico de la Unidad de Radioterapia de Toledo, el doctor José María Delgado. Datos que confirman que el 70 por ciento de los pacientes que tratan en esta Unidad se curan.

La doctora Cristina Romero asegura que el peor momento es cuando hay que enfrentarse ante la paciente y darle el diagnóstico. A partir de ese momento, el objetivo único es lograr convencerla de que, en la mayoría de los casos tiene cura y que la actitud positiva es fundamental.

Romero explica también que la detección precoz es imprescindible para que la esperanza de vida sea aún mayor. Y, para ello, las exploraciones rutinarias deben formar parte del día a día de la mujer.

El Día Mundial del Cáncer de Mama encendamos una vela por cada una de las mujeres que han sido diagnosticadas en esta enfermedad y que la han afrontado de forma muy valiente.

martes, 10 de marzo de 2009

De cada cien pacientes, diez son diagnosticadas de cáncer de mama


Cuentan con los aparatos de diagnóstico más novedosos del mercado y comunicación directa con la prestigiosa clínica MD Anderson de Houston (Estados Unidos). Por eso, defienden a capa y espada el buen hacer de los profesionales de la Unidad de Mama del Hospital Virgen de la Salud que han reducido hasta aproximadamente quince días el diagnóstico de los posibles cánceres de mama.Las radiólogas Cristina Romero y Asunción Almenar están al frente de este servicio, en el que se realizan las pruebas que van a determinar la posible enfermedad de la paciente.
Hasta él llegan por distintas vías: desde la Unidad de Mama (60%), desde el servicio de Ginecología (20%) o procedentes de los centros de salud (20%).
Para poder organizar las revisiones y contando con los medios de que disponían, pusieron en marcha por las mañanas la agenda de ‘mamografía patológica’ en la que atienden a todas las mujeres que, a juicio de sus médicos, consideran que requieren probablemente una mamografía u otras pruebas por presentar alteraciones clínicas que sugieren patología. “Cuando una mujer viene, procuramos que se le haga todo. Se realiza la mamografía o cualquier otra exploración que requiera según nuestro criterio diagnóstico. Hay algunas mujeres que también vienen mal citadas y decidimos el cambio de prueba sobre la marcha informando a la paciente de la causa de dicho cambio, para no hacerles perder más tiempo y, si lo requiere, hacemos también el intervencionismo: drenaje, biopsia, punciones, resonancia... de tal manera que aquí sólo sea un profesional el que decida si la mama es normal, según un criterio de calidad que nos impusimos”.
“ESTO ES GRATUITO”. La Unidad de Mama cuenta con un prestigioso equipo en el que trabajan todos los especialistas por los que debe pasar la mujer diagnosticada de cáncer de mama. Ocurre que, en muchas ocasiones, con el diagnóstico en la mano, las pacientes buscan una segunda opinión en clínicas privadas e incluso, fuera de España. “Siempre les digo: esto es gratuito, aquí te ofrecemos todo el tratamiento, lo único que te pido es que me dejes acabar, darte una conclusión y después entiendo que pidas una segunda opinión, por mi parte no hay inconveniente alguno en facilitar las pruebas a las pacientes porque además son suyas, eso dice la ley…y en ningún caso se toman represalias o se les impide volver ”, afirma la doctora Cristina Romero.
Es la batalla que muchos médicos mantienen, la creencia de que la Seguridad Social, por ser gratuita, tiene peores especialistas y peores medios que la sanidad privada.
LO MÁS NOVEDOSO. El Hospital Virgen de la Salud dispone de un mamógrafo de última generación que se instaló en 2005, un mes después de haber sido presentado en Chicago. Además, poseen monitores de alta resolución con los que poder ofrecer mejores diagnósticos. “Está todo digitalizado. Los médicos desde sus Centros de Salud pueden disponer de los informes en 24 horas con lo cual eso agiliza muchísimo todos los trámites”.
Por el servicio de Radiología pasan alrededor de 9.000 mujeres al año. Aproximadamente, se detectan nueve cánceres de cada 100 mujeres vistas.

Cirugía reconstructiva

Si sólo nombrar la palabra cáncer ya hace que las piernas tiemblen, el pensar en la extirpación de una parte de tu cuerpo tan íntimamente ligada a la estética y la vida sexual femenina como es la mama, provoca una sensación de desolación e impotencia que sólo pueden explicar quienes han pasado por ello.
De ahí que los cirujanos que integran la Unidad de Mama del Hospital virgen de la Salud apuesten siempre por ofrecer a la paciente la reconstrucción mamaria en el mismo momento en el que se produce la extirpación. No en vano, la Unidad dispone de un servicio de Cirugía Plástica que atiende a todas las pacientes que han optado por la reconstrucción.
Tres cirujanos atienden este servicio. Generalmente, visitan a la paciente a la vez que los cirujanos que tienen que realizar la extirpación mamaria, para ofrecerle la reconstrucción inmediata. “Le explicamos lo que se le va a quitar y las posibilidades de reconstrucción que tiene”, explican desde el servicio de Cirugía Plástica.
Los cirujanos apuestan porque la paciente sea informada en todo momento de la existencia de esta posibilidad, “y que sea ella la que decida, pero siempre que tenga toda la información a su alcance”. Insisten en que “nunca ponemos presión en la paciente, simplemente explicamos las opciones y es ella la que al final elige”.
DISTINTAS RECONSTRUCCIONES. Una vez que la paciente da el sí a la reconstrucción, se le muestran todas las posibilidades y se le explica qué tipo de reconstrucción es adecuada para cada caso.
Actualmente, en el Hospital Virgen de la Salud se llevan a cabo dos tipos de reconstrucciones: con tejido propio de la paciente o con elementos extraños: expansores y prótesis.
Con todo a favor, se opta por la reconstrucción inmediata, lo que va a permitir que en la misma intervención quirúrgica se reconstruya la mama. Esto tiene varias ventajas, aunque las principales son que se evita una nueva intervención quirúrgica y nuevas cicatrices que luego dificultarían una segunda operación.
CONSEGUIR EL MISMO ASPECTO. El doctor De la Fuente asegura que uno de los mayores handicap con que se encuentran las pacientes es el de su aspecto físico tras la intervención. “Muchas veces los médicos no caemos en la cuenta de que para las pacientes es un mundo saber cómo les va a sentar la ropa si les falta una mama. De ahí la importancia de la reconstrucción”.

viernes, 6 de marzo de 2009

Donantes hasta la médula

Juan decidió hacerse donante de sangre cuando vio a su hijo, de apenas unos meses, salir del hospital. Era una forma de agradecer lo que médicos, enfermeras y el resto del personal sanitario habían hecho por salvar su vida. El niño había nacido antes de tiempo, aquejado de una enfermedad congénita. No sería la primera vez que pasara por quirófano a lo largo de su vida. Pero, la próxima vez, habría un poquito más de sangre en el Banco de Sangre, por si acaso era necesaria para él o para otro ‘compañero’.
Como Juan, son numerosas las personas que cada año deciden hacerse donantes. De sangre, de órganos, de plasma o de médula. La sensibilización que produce ver a un familiar enfermo, dependiente o no de un órgano, sangre, médula o plasma, supone que sean numerosos los que, desde ese momento, decidan hacerse donantes.
CÓMO HACERSE DONANTE DE MÉDULA ÓSEA. Para hacerse donante de médula ósea lo primero que hay que hacer es dirigirse al Centro de Referencia que existe en todas las Comunidades Autónomas. Allí, nos informarán de los pasos a seguir y nos darán un consentimiento informado que tendremos que firmar, además de una cita para una extracción de sangre.La muestra será enviada al Centro de Histocompatibilidad. Los resultados mostrarán nuestro sistema de compatibilidad tisular (HLA).
El inmunólogo se encarga entonces de realizar una prueba que tipifica y codifica y cuyo resultado se incluye en el Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO), así como en el internacional.
Y, ya está. Sólo en el caso de que cualquier paciente del mundo necesite un trasplante de médula ósea y la nuestra sea compatible, se volverá a realizar una nueva analítica para confirmar el grado de compatibilidad y se iniciará el proceso de donación.
Cada vez con más frecuencia la donación se realiza con extracción de sangre, con obtención selectiva de los llamados ‘progenitores hemopoyéticos’ (las células sanguíneas equivalentes a las de la médula que finalmente se van a trasplantar para obtener el efecto terapéutico deseado).
DOCE MILLONES DE MÉDULAS. Existen en el mundo, doce millones de donantes de médula que están a disposición de cualquier paciente que lo requiera, en cualquier punto del planeta.
Puede ser donante de médula ósea cualquier persona sana entre 18 y 55 años,
que no padezca ninguna enfermedad susceptible de ser trasmitida al receptor y que tampoco padezca ninguna enfermedad que pueda poner en peligro su vida por el hecho de la donación.

El cáncer tiene cura

El diccionario de la Real Academia de la Lengua define la palabra cáncer como “Tumor maligno originado por el desarrollo anormal e incontrolado de ciertas células que invaden y destruyen los tejidos orgánicos”, además de “Mal moral que arraiga en la sociedad sin que se le pueda poner remedio”. Sin embargo, en el de Sinónimos se encuentra a varias páginas de la palabra “muerte”, por mucho que hoy en día la sociedad quiera igualar ambas acepciones hasta hacerlas una nada más.
“El cáncer tiene cura”. Con total convicción y con los datos que avalan su afirmación, se muestra tajante el director médico de la Unidad de Radioterapia de Toledo, el doctor José María Delgado. Datos que confirman que el 70 por ciento de los pacientes que tratan en esta Unidad se curan. Como todo en la vida, depende de muchos factores, pero lo más importante es que hoy por hoy y pese a la mala prensa que tiene la palabra cáncer, existe un porcentaje muy alto de cura, incluso de pacientes metastásicos.
LA UNIDAD. La Unidad de Radioterapia de Toledo, dependiente del Instituto Madrileño de Oncología (IMO) fue la primera que puso en marcha el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam). Corría el año 1998. Como pionera, también contó con el primer acelerador lineal, así como el primer equipo de braquiterapia en el Sescam.
Aunque básicamente es un servicio privado, el 85 por ciento de los pacientes que tratan proceden de la Sanidad pública merced a un concierto con el Sescam, al igual que sucede en el resto de las provincias de la región.
En la Unidad se tratan prácticamente todo tipo de cánceres que necesitan tratamiento radioterápico, además de otras patologías. Y, lo que no pueden tratar en Toledo, lo trasladan a Madrid. Radiocirugía, implantes prostáticos con semillas radiactivas, Tomoterapia... son algunos de los tratamientos que el Grupo IMO ha de trasladar a la capital de España, al no contar con esos equipos en Toledo, fundamentalmente porque suelen ser únicos.
LOS SECRETOS. Siguiendo con la máxima de que el cáncer tiene cura, las cifras demuestran que el 67 por ciento de los pacientes tratados en la Unidad de Radioterapia de Toledo están curados. Aproximadamente, atienden a unos 600 nuevos pacientes al año, de los cuales el 75 por ciento son tratados con intención curativa y sólo un 25 por ciento con intención paliativa.
EL CLUB DE PACIENTES. El ‘Club de Pacientes’ es un espacio donde estos pueden entrar en contacto con otras personas con los mismos problemas, así como con un equipo de psicólogos, asistentes sociales, animadores... que les facilitan información positiva su enfermedad. Según el presidente de la Fundación, José Samblas, “en este espacio se ofrecen también herramientas educativas para que el paciente sea capaz de prevenir, manejar y minimizar determinados efectos del tratamiento. Allí se mejorar su autoestima y se les ayuda a mantener su autonomía personal”.
Otro de los proyectos en ciernes se centra en realizar un estudio sobre qué quieren saber y cómo los pacientes, con el objetivo de dar la información precisa a cada uno de ellos sobre su enfermedad.
Y como muestra lo mejor siempre es un botón, el Grupo IMO a través de su Fundación, ha puesto en marcha el programa ‘Curados de cáncer’, a través de la página web de la Fundación. Allí, cada uno cuenta su experiencia con la enfermedad y deja constancia de que, pese a esa mala prensa, el cáncer tiene cura. Ellos lo saben porque lo han vivido y lo han superado.

jueves, 5 de marzo de 2009

"Cuando un hijo tiene cáncer, todos estamos enfermos"

Debes aprender, dice la canción, que antes de juzgar tienes que llegar hasta el corazón». Y eso fue lo que sucedió en el patio del colegio Santa María Hermanos Maristas, de Toledo. Todos los alumnos de Infantil, globo en mano, se adueñaron del patio del centro escolar, para celebrar el Día Nacional del Niño con Cáncer y llegaron al corazón.
La Asociación de Familiares de Niños con Cáncer (Afanión) fue la ‘culpable’ de esta ocupación. Cada año, elige un centro escolar de la ciudad para conmemorar esta fecha. Arropados por numerosos voluntarios, tanto de Afanión como de la Asociación Española de Lucha contra el Cáncer, repartieron gorras y globos a todo el que quiso acercarse a darles su apoyo. Gorra en ristre, escucharon el manifiesto de boca de un profesor del centro y después, el tierno testimonio de Lucía. Y así, al grito de ‘globos al aire’, los niños soltaron una nube de globos de colores que rápidamente voló sobre el cielo toledano. Los bomberos alzaron con su escala dos enormes globos como símbolo de este día.
LEUCEMIA Y TUMOR. La leucemia y el tumor cerebral son los dos tipos de cáncer que más incidencia tienen entre la población infantil. El colegio Maristas sabe muy bien lo que es, no en vano alguno de sus alumnos está aquejado de esta enfermedad.
De ahí el testimonio de Lucía, que sabe muy bien lo que es la Leucemia. Por eso, pidió a las autoridades allí presentes quizás un poquito más de concienciación a la hora de habilitar espacios para los más pequeños en los centros sanitarios. Los niños quieren tener un entorno lo más parecido al de sus hogares y lo menos invasivo. Que todo esté adaptado a sus edades, que el personal esté concienciado de que son menores. Que desean estar con sus familias y evitar estancias innecesarias en los hospitales.
En este sentido, el trabajo de Afanión resulta primordial. Hoy, disponen de un piso en Toledo donde las familias pueden vivir, mientras el pequeño tiene que someterse a los distintos tratamientos que conlleva la enfermedad.
TODOS ESTAMOS ENFERMOS. «Cuando un hijo tiene cáncer, todos lo tenemos», dijo uno de los profesores del centro, en el Manifiesto. Y es que, a pesar de los avances científicos, cada año se producen casi un millón de nuevos casos de cáncer infantil en España. En Castilla-La Mancha existen dos unidades de Oncología Pediátrica, una en el Complejo Hospitalario de Toledo y otra en Albacete.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Cáncer y tabaco, mala combinación

Fumar tabaco acarrea un fuerte aumento del riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón, de la cavidad oral (de boca), de faringe, de laringe, de esófago, de páncreas, de vejiga y de pelvis renal (de riñón). También incrementa el riesgo de cáncer de la cavidad nasal (nariz) y de senos paranasales, de estómago, hígado, riñón, cérvix (cuello uterino) y médula (leucemia mieloide).
El riesgo depende del periodo durante el cual una persona ha fumado y del número de cigarrillos fumados. El riesgo de desarrollar algunos cánceres aumenta cuando además de fumar se consume alcohol.
Existen pruebas que sugieren que fumar tabaco no causa cáncer de mama y que reduce la frecuencia de cáncer de cuello uterino.
No se ha encontrado ninguna relación clara entre fumar y el cáncer colorrectal o el de próstata.
Fumar puros, pipas o bidis, también causa varios tipos de cánceres.
El riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer puede aumentar cuando se combina el fumar con la exposición a algunas sustancias en el lugar de trabajo, el consumo de alcohol o algunas infecciones virales.







lunes, 2 de marzo de 2009

Una de las mejores Unidades de Mama del país


El mundo se te cae a los pies cuando el médico te da el diagnóstico: Cáncer de mama. La máquina empieza a funcionar y por la mente pasan numerosas imágenes de tu vida y de lo que te espera a partir de ese momento. Pero también es cierto que el 60 por ciento de las mujeres que en España padece cáncer de mama se cura y, dentro del ‘palo’ que supone informar a la paciente del diagnóstico, también se le cuentan los progresos y avances que ha habido en este campo y que lo último es arrojar la toalla.

El Hospital ‘Virgen de la Salud’ de Toledo dispone de una de las mejores y más completas Unidades de Mama del país. Oncólogos, cirujanos de mama, radiólogos, psiquiatras, radioterapeutas, rehabilitadores, ginecólogos, anatomopatólogos, enfermeras y ahora también cirujanos plásticos son los que componen la mencionada unidad.
Todos, como una piña, se reúnen una vez por semana para exponer los casos y decidir qué es lo que más conviene a cada paciente. De este modo, cada departamento tiene conocimiento de todos y cada uno de los casos que se llevan en la Unidad.

Los ginecólogos aconsejan la exploración mamaria personal a todas las mujeres, con el objetivo de detectar rápidamente cualquier cambio en sus mamas: la aparición de un bulto, enrojecimiento de la piel, secreción de líquido por el pezón que no es leche... En caso de aparición de alguno de estos síntomas, lo más importante es acudir con prontitud al médico.

En la Unidad de Mama lo primero que se hace, tras ver y explorar a la paciente y siempre ante la sospecha de un posible cáncer, es enviarla al servicio de Radiología.


Allí, le hacen los estudios pertinentes y cuando las radiólogas tienen todas las pruebas y antes de que sea informada la paciente, se reúne toda la Unidad en una sesión clínica en la que se exponen los resultados de las pruebas y donde se presentan todos los casos y se decide qué hacer.


Es aquí donde comienza la maquinaria: informar a la paciente, operación, tratamiento... con el único objetivo de extirpar el cáncer y continuar con una vida lo más parecida a la que había llevado anteriormente.

(Este artículo estractado, de Rosa Nogués, fue publicado en La Tribuna de Toledo en 2006, coincidiendo con el Día Internacional del Cáncer de Mama)

viernes, 27 de febrero de 2009

"Tienes...cáncer de mama"



Sus ojos vivarachos y el constante movimiento de sus manos muestran a una mujer comprometida con la vida, preparada para afrontar cualquier eventualidad y darle unos capotazos si vienen mal dadas. Carmen Pérez ha aprendido mucho de esto en los últimos años, aunque quizás precisamente esta forma de ser es la que le ha servido para afrontar serena y paciente su enfermedad: cáncer de mama.
En su libro ‘90C-75B ¿y qué?’, esta coruñesa afincada en Toledo cuenta su experiencia con la enfermedad. A Carmen, el diagnóstico le llegó filtrado a través de su marido. No es que ella no estuviera preparada para escucharlo. Lo estaba del mismo modo que cada uno de nosotros podemos estarlo. Era consciente de que tenía un bultito en el pecho, diagnosticado como un fibroadenoma. Lo que no podía pensar era que ese bultito que, en principio no debía darle mayores complicaciones, era en realidad un cáncer de mama. Quizás por eso había dejado el teléfono de su marido para que le llamaran cuando estuvieran los resultados de la mamografía y demás pruebas que la habían realizado.
A raíz del diagnóstico, Carmen sufrió en su cuerpo todas las transformaciones posibles y, pese a que el bajón también estuvo presente en muchos momentos, probablemente más de los que a ella le hubiera gustado tener, su forma de ser, junto al apoyo de su familia, fueron vitales para pasar este duro trance.
En esos momentos, escribir se convirtió “en la actividad prioritaria de mi lista”. Aconsejada por su terapeuta, Carmen comenzó a confeccionar una lista con las cosas que tenía que hacer a diario. “Con el paso del tiempo descubrí que planificar actividades que yo consideraba absurdas me ayudaba a gestionar el tiempo, a liberar tensiones, a cumplir mis objetivos, a asimilar que con el cáncer se puede vivir. Empecé a hablar de mi enfermedad”, afirma en su libro.
Y así, poco a poco, Carmen contó una pequeña parte de sus vivencias, de sus sentimientos... y las transformó en un libro, editado por Ediciones Letra Clara.
Es consciente de que la actitud que uno muestre frente a la enfermedad es vital a la hora de afrontarla. Es algo que le enseñó su oncólogo. “Esto es un proceso muy largo. Si eres fuerte, si comes bien, si te relajas, si, a pesar de los días malos, que seguro llegarán, lo superas, te vas a curar. De ti depende. La decisión es personal: o el cáncer o tu vida. Piénsalo”. Y, por el momento, Carmen lo tiene claro: su vida.
Y de este modo, intentando no dejarse vencer por el desánimo, comenzó una nueva vida de la que habla como si fuera la de otro, como si esto a ella nunca le hubiera sucedido.
No conocía a Carmen antes de mi charla, más que entrevista. Pero, sin duda, es un buen ejemplo para plantarle cara a cualquier mal diagnóstico, a cualquier mal día.

Un diagnóstico casual

Tienes cáncer de tiroides. El diagnóstico le cayó como un jarro de agua fría. Al principio pensó que no hablaban con ella, que se lo estaban contando a otra persona. Unos segundos después, los que tardó en digerir la noticia, su mirada se cruzó con la del cirujano: ¿tiene cura? Vale, pues entonces ¿qué tenemos que hacer?
Silvia Nogués se encontró con el diagnóstico de casualidad. A sus 36 años, estaba esperando los resultados de anatomía patológica de un quiste mesentérico que le habían sido extirpado. Nada le hacía sospechar que lo que había sido una intervención quirúrgica, en teoría “sin complicaciones” , le deparase este revés. Ni que decir tiene que una cosa no tenía que ver con la otra, pero lo cierto y verdad es que una cosa llevó a la otra. Porque mientras el cirujano esperaba los resultados del quiste, algo le hizo sospechar que en su cuello no todo estaba bien.
Digerida la noticia, el siguiente paso fue la cirugía. Una intervención que le dejó apenas una marca en su cuello, algo que como dice su oncólogo, puede tapar perfectamente una bonita gargantilla.
El peor momento de todo el proceso llegó con el tratamiento. Más por el periodo de ausencia que por los efectos secundarios. Y es que, a los días en el hospital, sin compañía, se sucedió un periodo de aislamiento debido al yodo radioactivo que había tomado para ‘matar’ cualquier posible resto que no hubiera sido extirpado con la cirugía.
Dos años después, Silvia afronta la vida de otra manera. Asegura que lo más importante de todo es marcarse metas cortas, fácilmente superables y, sobre todo, dar importancia a lo que verdaderamente lo tiene.
Sus hijos y su familia han sido claves a la hora de afrontar la enfermedad. Sobre todo sus pequeños que han sido quienes más de cerca han sufrido las ausencias de mamá, los cambios de humor debido a la medicación, las esperas de los resultados de los nuevos análisis.
En el Día Mundial del Cáncer, Silvia aconseja a mujeres y hombres que aprendan a conocer su cuerpo y que cualquier bultito que aparezca en él sea consultado con el médico. “Puede no ser nada, pero también puede ser el origen de algo”. Es consciente de que la prevención es primordial en estos casos y, sobre todo, cómo se afronte la enfermedad. Como en su día le dijo el oncólogo: al constipado le llamamos constipado, al cáncer, cáncer. Pero eso no significa que no tenga cura.